lunes, 21 de octubre de 2013

¿Monge o Millar? Sistema Diédrico Método Clásico o Sistema Diédrico Método Directo

La Geometría Descriptiva tiene ya una larga historia como materia de utilidad práctica. No así

como ciencia, pues no ha tenido ese carácter hasta mediados del s XVIII.

Comenzó siendo un conjunto de simples reglas intuitivas. De la Edad de Piedra se conservan

representaciones en proyección vertical. Así son también los dibujos de los niños. Se conservan

asimismo representaciones de Egipto, Grecia y Roma, todas ellas basadas en métodos que se

consideraban prácticos, y cuyo fundamento no se indagaba ni demostraba.

Los fundamentos teóricos llegan allá por el año 1769, con Freizier y Monge, dotando a esta

disciplina de su carácter científico, y sometiéndola a secreto militar hasta 1795 (año en el que

se hace pública esta obra).

Gaspar Monge fue profesor de la Escuela Politécnica de París (primera escuela técnica del

mundo), y desde entonces contribuye decisivamente en la preparación del técnico, como toda

rama de las Matemáticas.

En el verano de 1908, en la Universidad de Wisconsin, Adam V. Millar (Assistant Dean

Emeritus de dicha universidad) presenta una nueva manera de trabajar el Sistema Diédrico.

En 1913 Millar y Maclin escriben el primer libro que utiliza este método, aunque sin incluir

Proyecciones Auxiliares, que añadieron en la segunda edición, publicada en 1919 con la

colaboración de Marguardf. El profesor George J. Hood publicó en 1926 “Geometry of

Engineering Drawing”, dando así el nombre de Método Directo a esta nueva modalidad de

exposición del Diédrico.

El Método Directo, como es sabido, consiste en considerar como planos principales de

proyección cualquiera de los paralelos a las caras de un triedro trirrectángulo de referencia,

lo que elimina la Línea de Tierra y permite situar la planta y el perfil a cualquier distancia del

alzado, y no a las distancias fijas de cotas más alejamientos, y desviaciones más alejamientos,

respectivamente. Asimismo, los planos se definen por los elementos geométricos que

los determinan, y no por sus trazas con un horizontal y un vertical concretos, que en las

aplicaciones muchas veces suelen estar situadas fuera de los límites del dibujo. Además, los

planos de proyección se eligen de forma que los elementos a representar se encuentren

siempre en el primer o tercer diedro, según que se utilice el Sistema Europeo o el Americano,

de manera que se evita la superposición entre alzado y planta.

El Método Directo está desarrollado en casi todos los países. En España la bibliografía se

reduce a unas pocas traducciones, generalmente en Sistema Americano y no adaptadas a

nuestra realidad educativa.